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Fuente: Desde Linux

El siguiente es un artículo de opinión de Charles-F. Schulz, fundador y ex-director de la Document Foundation, sobre una hipotética fusión entre LibreOffice y Apache OpenOffice.

Mientras nos acercamos al 4º aniversario del proyecto LibreOffice en pocos días, un viejo tema estuvo reapareciendo en el Internet: Apache OpenOffice y LibreOffice deberían reunirse. Me gustaría compartir mis percepciones sobre este tema, aunque creo que no es importante, menos aún mientras los desarrolladores de LibreOffice y Apache OpenOffice no estén pensando realmente en fusionarse. Antes de comenzar, déjenme recordarles a todos que lo que sigue es mi opinión personal y no la de la Document Foundation, ni la del Partido Demócrata, ni la de mi Gobierno. Soy, obviamente, parcial en mi juicio; soy incluso una parte involucrada. Pero también estoy relativamente bien informado en estas cuestiones, y calculo que ustedes querrán leer también este post de Leif Lodahl para contextualizar mis comentarios. Déjenme aclarar primero que reunir los dos proyectos es un concepto inherentemente político que cubre varias preguntas. Entre ellas, las siguientes:

1. ¿Cómo nos reuniríamos?

Cuando el proyecto LibreOffice fue anunciado, el proyecto le pidió a Oracle que se uniera y que transfiriera la propiedad de la marca al nuevo proyecto. No dio buenos resultados. Oracle esperó un buen tiempo antes de decidir licenció la marca a la Apache Software Foundation, junto con el código de OpenOffice.org. Hay una punto importante aquí: Oracle licenció esos bienes.

No se los dio ni se los vendió a la ASF. La capacidad de desechar la marca “OpenOffice” sería algo incierta desde el comienzo, y LibreOffice sería la marca usada. Incluso si ese no fuese el caso, ¿cómo funcionaría? ¿Lanzaríamos el mismo software bajo dos marcas? ¿Dos lanzamientos distintos bajo dos nombres distintos?

2. ¿Qué estaríamos reuniendo?

Aquí es donde viene la parte de las licencias: la elección de las licencias es quizás una de las vallas técnicas más grandes para una reunificación. Por un lado la base de código de LibreOffice puede, gracias a sus licencias (LGPL y MPL), aceptar parches licenciados bajo la licencia Apache, pero lo opuesto es más difícil (aunque quizás no sea absolutamente imposible). Este flujo restringido de código sería decisivo, en el escenario de una reunificación, porque llevaría a detener el licenciamiento de cualquier nuevo parche bajo la licencia Apache mientras dejemos intacto el presente esquema de licenciamiento de la Document Foundation. Mi suposición es que la Apache Software Foundation no va a permitir que eso ocurra.

3. ¿Dónde nos reuniríamos?

En otras palabras: ¿En qué repositorio? ¿Dónde? ¿Usaríamos el repositorio SVN de la ASF o la propia infraestructura de la Document Foundation con Git como sistema elegido para control de versiones? Quizás un tercero (existente o creado ad-hoc) sería otra opción.

4. ¿Quiénes?

Quiénes serían las partes decisivas es otra cuestión delicada. Por un lado, la Document Foundation sería una de las partes. Dependiendo de la clase de reunificación (más abajo), algunas áreas de discusión no estarían contempladas en los estatutos de la Document Foundation, lo cual complica el asunto. Además de la Document Foundation y la Apache Software Foundation, Oracle probablemente sería al menos otra de las partes involucradas; y obviamente, IBM. Habiendo dicho esto, no está enteramente claro cuál sería la voz de la comunidad en el asunto: así las cosas, la Document Foundation sería la única entidad que representaría directamente a sus miembros, contribuyentes individuales al proyecto LibreOffice. La ASF hace lo mismo, pero Apache OpenOffice es sólo una pequeña fracción de toda la comunidad de la ASF.

5. ¿Qué clase de reunificación quisiéramos?

Más allá de las preguntas específicas preguntadas arriba, esta pregunta tiene implicaciones más amplias, porque es la que señala la razón actual y el significado de una unificación hipotética de dos proyectos. ¿Queremos una mezcla de partes iguales en una nueva estructura? ¿Es eso posible? He resaltado unos pocos puntos arriba que sugieren que este escenario sería técnicamente difícil. ¿Queremos que LibreOffice se funda en la ASF y AOO? Obviamente yo no, pero la pregunta ya ha sido planteada antes. ¿Por qué lo haríamos? ¿Es posible? Las diferencias de licencias sugieren que las contribuciones específicas de LibreOffice necesitarían ser desechadas. Acabaría significando que LibreOffice se disolvería en AOO y desaparecería con todo el trabajo hecho por nada, y dada la diferencia en tamaño entre los dos proyectos sería como un elefante intentando atravesar un cerrojo. ¿Queremos que AOO se funda en LibreOffice? Con respecto a las licencias sería posible. ¿La ASF querría eso? No lo sé. La Document Foundation creo que puede acomodarse. Hemos visto olas de migración masiva antes. Podemos desde luego integrar al equipo de AOO. Básicamente, los contribuyentes de cada proyecto serían los jueces votando con sus pies. Y eso es algo que no lo podrá controlar ni la Document Foundation, ni Apache, ni Oracle ni IBM.

6. ¿Qué es lo que lograríamos?

Cuando los miembros del viejo proyecto OpenOffice.org solían discutir el futuro del proyecto con la gente de Sun Microsystems, a menudo escuchaban la misma pregunta: “¿Dinos por qué una fundación para OpenOffice.org ayudaría a arreglar los problemas del proyecto?”. Invariablemente, cualquier punto lanzado a favor de una fundación era echada de lado trayendo cualquier otra solución que no involucrara la existencia de una fundación independiente. Solía ilustrar perfectamente la diferencia entre resultados reales y resultados predichos basados en un argumento racional: los dos no son complementarios necesariamente. Con un extraño giro de ironía, ahora debo preguntar la misma pregunta: “¿Por qué la reunificación ayudaría a arreglar los problemas de alguno de los proyectos?” Listaré rápidamente las áreas de preocupación y los temas que suelen ser señalados como razones para unir las dos suites de oficina:

  • marca común / mayor valor de marca
  • todos pueden contribuir a la misma base de código (yeaah!)
  • no tiene sentido tener dos suites de oficina similares
  • no más problemas de interoperabilidad

El mayor valor de marca solía ser un muy buen argumento, quizás el mejor, en el 2010 y 2011. Comencé este post señalando que los fundadores del proyecto LibreOffice han buscado activamente el consentimiento de Oracle para usar OpenOffice para el nuevo proyecto. Ahora, estamos a pocas horas del cuarto aniversario del proyecto LibreOffice. El proyecto va bien. Aún hay mucho que hacer, pero ha superado lo que muchos solían imaginar que era posible. Aunque la marca LibreOffice empezó de cero en el 2010 y 2011, las cosas cambiaron. Obviamente, OpenOffice tiene una marca más conocida, puesto que aprovecha los 10 años de existencia de su viejo proyecto; Lamento decir que Apache OpenOffice tiene poco mérito en este logro además de su existencia. Pero LibreOffice como marca está establecida y su valor de marca está creciendo mucho en todos lados. Destruir a cualquiera de estas marcas llevaría algunas consecuencias dolorosas. ¿Realmente queremos esto? ¿Alguien tiene un plan sustentable y factible para una transición de marcas? No he oído nada de eso.

El hecho de que un proyecto común pudiera contribuir a la misma base de código, haciéndolo de este modo una suite de oficina “mejor y más fuerte” es algo discutible. LibreOffice tomó lo que quería de Apache OpenOffice a través de las especificaciones de las licencias de ambas suites; pero en contribuciones puras, Apache OpenOffice tiene muy poco que ofrecer a LibreOffice. Además, los dos equipos de contribuyentes son tan diferentes en tamaño que la incorporación de los desarrolladores de AOO no sería muy significativa a LibreOffice mientras que si fuera lo opuesto, las cosas serían interesantes. Sin embargo, significaría que de nuevo pretendemos jugar con los contribuyentes como si midiéramos regimientos. Los miembros de la comunidad van y vienen según ellos quieren, y una reunificación no es algo que todos estemos buscando necesariamente.

Sin duda hay poco valor en tener dos suites ofimáticas similares, aunque es una expresión fundamental de la libertad del software, y sólo eso debería ser suficiente. También tenemos como 150 distribuciones de Linux y si miramos alrededor y aplicamos esa forma de pensar, querremos mezclarnos con Calligra, Abiword y Gnumeric. Eso tampoco tiene sentido alguno. Recuerden, sin embargo, que ni AOO ni LibreOffice buscan ser “similares”, y a pesar de la percepción popular, están creciendo en sentidos bien diferentes cada trimestre. Lo mismo se puede decir de Calligra, un proyecto que se desarrolla con una base de código muy diferente. En resumen, los clones pueden no tener mucho sentido, pero la elección es buena especialmente si la elección involucra diferencias reales. Ahora hay diferencias reales entre AOO y LibreOffice, en términos de características, de soporte de formatos de archivo, en términos de ecosistema y procesos de ingeniería también. La elección entre esas dos suites se vuelve más clara mientras pasa el tiempo. No deberíamos olvidar que cuando imaginamos una competencia entre software libre y propietario no estamos implicando que debe haber sólo una opción de cada lado.

Por último pero no menos importante, los problemas de interoperabilidad han sido mencionados por varias partes bien informadas como un problema y básicamente son un obstáculo para la adopción de Estándares Abiertos como ODF. Aunque es un problema complejo, tampoco es un problema cegadoramente crítico, en el sentido de que los problemas que pueden encontrarse tienden a surgir en entornos específicos. Estos usualmente involucran una base de usuarios usando OpenOffice.org o AOO junto con LibreOffice y documentos que ya habían sido migrados a ODF. Las crecientes diferencias en las implementaciones conducen invariablemente a diferencias visuales en las presentaciones de los documentos (aunque no hay pérdida de datos) y por lo tanto generan frustración e incomodidad de los usuarios. La única solución posible para esos obstáculos (además de un experto de migración cuidadoso y laborioso llevando la pelota) es tener a AOO y LibreOffice cooperando en problemas específicos de interoperabilidad. Pero no cometan errores: cualquiera que utilice Microsoft Office o Calligra con documentos ODF básicamente crearía sus propias incompatibilidades. El alcance actual del problema es por lo tanto más amplio y se ha esperado por varios años; no es sólo un mero problema de AOO-LibreOffice. Una mezcla resolvería esto a largo plazo, pero aún forzaría a algunos usuarios a abandonar una implementación por otra.

Antes de terminar este largo post, déjenme señalar que cuando se ha dicho y hecho todo en este tema, todo se reduce a la voluntad actual y las metas de las partes involucradas. Puede parecer desagradable para mí señalarlo, pero hasta hoy aún no encontré una verdadera razón para que Apache OpenOffice exista siquiera. No significa que considere a los miembros del proyecto como idiotas o incompetentes, todo lo contrario. Pero si hablamos de reunificación, resurge la pregunta de por qué fueron creados LibreOffice y la Document Foundation. No sabemos exactamente por qué fue creado Apache OpenOffice, más allá de ser una voluntad corporativa (de Oracle) de licenciar un bien a un tercero (Apache). Así que si los dos proyectos fueran a reunirse, uno debe prestar mucha atención al verdadero significado de este movimiento y escuchar a los contribuyentes actuales de los proyectos. Cuando la libertad del software está involucrada no tiene sentido esquivar a la comunidad.

 

Les paso 2 artículos que tratan bien este tema:

  1.  Cómo instalar fuentes tipográficas en Ubuntu Linux (Kuyné)
  2. Cómo instalar fuentes tipográficas en GNU/Linux (Desde Linux)

 

Fuente: Desde Linux

Porteus es parte del selecto grupo de distribuciones Linux diseñada para ser rápida y portátil. Comenzó como una versión de punta de Slax, llamada ‘Slax remix’. Posteriormente, cambió de nombre y ahora se llama Porteus (en honor al Dios del mar, Proteus).

Es rápido

La opción de cargar Porteus desde la memoria RAM resulta en un sistema increíblemente rápido que tiene casi todas las funcionalidades de un Slackware completo, pero al doble de velocidad. Incluso cuando se carga desde un dispositivo flash o localmente desde el disco duro es extremadamente rápido.

Es portátil

Porteus se almacena en archivos comprimidos en formato XZM, que se caracterizan por una alta velocidad de descompresión. Una vez instalado, ocupa menos de 300 Mb, por lo que es bastante ligero. Esto se logra mediante la reducción de los paquetes que vienen en la instalación de Slackware tradicional a su mínima expresión, lo cual es toda una hazaña. Los scripts de arranque y para modo live fueron re-escritos por Fanthom, el desarrollador principal detrás del proyecto, a fin de reducir el tiempo de arranque y de apagado del sistema.

Es modular

Otra característica interesante de Porteus es el diseño modular. A diferencia de otras distribuciones donde uno tiene un gestor de paquetes que se conecta a Internet y descarga un paquete, Porteus utiliza módulos. Estos son pre-paquetes compilados que es posible activar y desactivar. La “instalación” tradicional de un programa es ahora muy fácil, tan sólo hay que hacer un doble clic en un módulo. Al hacerlo, se monta el módulo y se inyecta en el sistema de archivos, dejándolo listo para su uso. Cabe mencionar que esto sucede en una fracción de segundo y la instalación es realmente veloz. Al hacer doble clic en él de nuevo, el módulo se desactiva y se elimina la estructura de archivos y directorios antes creada. Esto significa que sólo se está utilizando un programa cuando uno realmente lo necesita, y el sistema no está saturado con miles de archivos que se usan muy poco. Los módulos pueden ser descargados y almacenados en algún lugar a nivel local, conforme uno lo determine.

Los discos de instalación son personalizables

Este concepto es realmente genial. Gracias a su filosofía modular, es posible construir los discos de instalación (o live) de Porteus en línea, desde la página web oficial del proyecto. Esto significa que es posible armar nuestro cd/pendrive de instalación a gusto de cada uno. Es posible seleccionar la arquitectura (32 o 64 bits), la interfaz (gráfica o sólo texto), el entorno de escritorio (RazorQt, KDE4, Mate, LXDE o XFCE), el explorador web (Firefox, Chrome, Opera o ninguno), la suite ofimática (LibreOffice, Abiword o ninguna), el cliente VoIP (Skype o ninguno), los drivers de la tarjeta de video por defecto (nVidia, AMD o libres), el soporte para impresión, el idioma del teclado y un montón de otras configuraciones avanzadas.

La comunidad Porteus

La comunidad Porteus es una gran ayuda a los recién llegados siempre y cuando sigan las reglas de etiqueta al publicar en el foro. Lo importante, como en cualquier comunidad, es asegurarse de utilizar la función de búsqueda antes de hacer preguntas básicas porque a nadie le gusta contestar una y otra vez las mismas preguntas. Sobre todo cuando la persona que hace la pregunta no se ha molestado en ayudarse a sí misma.

En caso de que Porteus no funcione bien en tu sistema, sólo hace falta encontrar el hilo correspondiente en el foro y hacer una petición cortés de ayuda, dando la mayor información posible. Dentro de el ‘Porteus Settings Centre’ hay una opción para la visualización de información del sistema (también disponible en el modo de texto escribiendo psinfo en una consola). Esta herramienta, creará un archivo de texto con toda la información de tu sistema, lo cual es muy útil a la hora de pedir ayuda en el foro.

Ver el artículo original

Fuente: Monkeyzen

La semana pasada trajimos algunos consejos útiles para lograr una mañana productiva, incluso a pesar de la espantosa resaca. Hoy, continuamos explotando los malos hábitos y nos centramos en la tentación de posponer ciertas obligaciones. La palabra procrastinar me molesta, porque no parece de este idioma. Prefiero el sintagma perder el tiempo, o hablar de postergar tareas. Sin embargo, visto desde cierta perspectiva, el acto de aplazar puede no representar tantas pérdidas: se puede sacar partido de la procrastinación.

Porque, aunque el sintagma sea bonito, el tiempo no se pierde nunca, sigue su curso de todos modos, no retrocede. Lo que hagamos con él es cosa nuestra. El problema es que a veces dejamos que la pereza inmóvil nos invada y pasamos minutos, horas, mitades de días, contemplando la pantalla, saltando de una ventana a otra, comentando fotos y posts que en el fondo no nos interesan tanto. O haciendo lo propio (es decir, nada) en el terreno de lo tangible. Todo eso sin que el tiempo deje de transcurrir. De manera que los perdidos somos nosotros, porque al tiempo nuestros vicios lo tienen sin cuidado.

Hay miles de artículos en la red, incluso blogs exclusivamente dedicados a hablar de cómo evitar la procrastinación, posts como este, que también podemos consultar cuando hayamos amanecido procrastinantes, y no sólo para salvarnos, sino para echarle más leña al fuego de la omisión. Todos los días, algunos más, otros menos, empleamos el tiempo de formas que, para efectos de la productividad (otro concepto espinoso), pueden pecar de inapropiadas.

Sin embargo, el ocio hipnótico frente a la pantalla, ese que nos distrae de las labores obligatorias, tiene una cara amable, un lado que, con un poco de maña, podemos hacer parecer conveniente. Si no fuera así, la práctica no estaría tan arraigada en nosotros. Por eso, a continuación, un método en 5 pasos, por si te interesa sacarle partido a la procrastinación. No te garantizo que funcione, y ni siquiera creo en las recetas para solucionar problemas. Total, si lo intentas, lo único que puedes perder es tiempo, y de todos modos, al leer este post, ya estás posponiendo tu trabajo, ¿no?

  1. Diviértete. No aplazamos por perversidad sino porque preferimos hacer otras cosas. Procrastinar es formar parte de un ritual individual zombi, de una inercia ineludible y evasiva. Pero, cuando contestamos comentarios ociosos y vemos videos absurdos, estamos consintiendo nuestro capricho, lo cual puede ser entendido como un acto de amor propio. Si generamos tuits inútles es porque Twitter nos gusta, ¿cierto? Entonces, ya encarrerado en la mala conducta, no te atormentes: por lo menos trata de pasarlo bien.
  2. Interpreta. Lo pondré en términos contemplativos: tu procrastinación te habla. Si estás tan desconcertado, tal vez la idea en que trabajas no es la mejor, tal vez creíste que podías desarrollarla y te falta investigar un poco antes de continuar. Lo bueno del tiempo mal invertido es que puede tomarse como una pequeña revelación que, con suerte, te servirá para probar con otro enfoque. A veces es interesante preguntarse: ¿qué me tiene inmóvil y por qué hago todo menos trabajar? Tomar algunas notas al respecto tal vez implique continuar con la procrastinación, porque tienes objetivos que cumplir, pero por lo menos te quedará la ilusión de haber entendido un poco tu propia conducta.
  3. Delega. A veces postergamos porque detestamos determinada actividad. ¿Existe la posibilidad de que alguien más la realice por ti, de intercambiar labores con algún compañero mediante un trato justo y conveniente para ambos (en caso de que tal cosa exista)? Si es así, ni te las pienses. Si no, ni hablar, saca el trabajo cuanto antes. Y procura no volverte a enfrascar en el mismo viacrucis.
  4. Detente. Si llegaste tarde a una reunión importante por jugar en línea o ver GIFs de gatos, entonces es hora de que te replantees el hábito de bobear. Otra de las ventajas de aplazar: aunque cueste tanto trabajo, siempre es posible detenerse. ¿Y cómo detenerse? Cambia de actividad. Intenta caminar un poco, tal vez tomar una siesta, adelanta tu hora de comida. Despeja la mente y procura volver con la voluntad menos maltrecha.
  5. Enumera. Haz una lista. Tienes cosas que hacer, cosas que elegiste hacer porque trabajas en lo que decidiste trabajar, y aun así estás dejando que el tiempo se te escape. ¿Qué tal si piensas un poco en las cosas que te gustaría estar haciendo, en lugar de hacer como que trabajas en tal o cual proyecto? Propongo una lista con esas ideas. Quién quita y de entre todo ese vomitadero sale algo interesante, un proyecto más atractivo y más como para ti. Nunca se sabe. Las listas, por otra parte, son liberadoras, fuentes de desahogo, y nos hacen sentir que estamos un poco en orden, aunque sea mentira.

Procrastinamos por vicio, pero a veces también porque nos falta convicción. Entonces, ya que los malos hábitos no se superan de la noche a la mañana, por lo menos tratemos de amistarnos un poco con algunos de ellos.

Fuente: Bitelia

Planificamos porque nos gusta pensar que tenemos el control. Sin embargo, es posible que pasar tanto tiempo con tu lista de tareas sea precisamente lo que te impide avanzar.

Hacer planes, listas de tareas y calendarios nos genera una sensación de tenerlo todo bajo control, a pesar de que, como dijera Allen Saunders o John Lennon, la vida es eso que sucede mientras hacemos planes. Si bien puede ser positivo tener nuestras tareas en orden, saber a ciencia cierta cuáles son nuestros compromisos y fechas límite, también es importante mantener las cosas en movimiento y asegurarnos de que no caemos en la tentación de la planificación excesiva.

La etapa de la planificación es una zona de confort, puesto que, psicológicamente, tenemos la idea de que mientras más planificamos, mejor preparados estaremos al momento en que las cosas sucedan. Esta creencia, por una parte, puede ser peligrosa, ya que nos hace perder la flexibilidad para adaptarnos en caso de que surjan cambios o novedades (es imposible estar preparados para absolutamente todos los escenarios) y por otra parte, puede llevarnos a confundir procrastinación con planificación: si pasamos más tiempo buscando la app perfecta para hacer nuestra lista de tareas que el que necesitaríamos para llevar a cabo las tareas en sí mismas, es evidente que el uso que estamos haciendo de nuestros recursos es menos que idóneo.

¿Por qué planificamos en exceso?

La principal razón para dejarnos llevar por el impulso de planificar más de la cuenta suele ser el miedo: como dije antes, mientras más detallado el plan, más nos hace sentir que estamos en control de la situación. Lo primero, entonces, es entender que esto es una ilusión: nunca podremos controlar todos y cada uno de los detalles posibles.

Aunado a esto, algunos de nosotros disfrutamos el proceso de planificar (ya sea buscar la aplicación perfecta o abastecernos de artículos de oficina: en lo personal, confieso que tengo muchos más post-its de los que necesito). El problema es que, dado que planificar pareciera ser una actividad productiva, termina convirtiéndose en una forma de dar rienda suelta a nuestros impulsos procrastinadores.

Por último, el miedo al fracaso puede hacer que nos quedemos atorados para siempre en la fase de planificación y no pasemos nunca a la de ejecución, ya que estamos muy conscientes de que no podemos fracasar en aquello que nunca llegamos a hacer, pero el acto de continuar planificando nos hace sentir como si estuviéramos haciendo algo (en contraposición a simplemente abandonar el proyecto o darnos por vencidos, que puede requerir muchísima mayor fuerza de voluntad).

¿Cómo evitar el exceso de planificación?

  • Aprende a reconocer cuándo te has preparado lo suficiente: La idea no es que te lances de cabeza sin ningún tipo de preparación, pero la mayoría de las veces un esquema general de las cosas (algunos objetivos, prioridades y siguientes acciones definidas) es más que suficiente.
  • Deja espacio para los imprevistos: A veces, las mejores cosas de la vida surgen de oportunidades disfrazadas como problemas. Recuerda el proverbio chino: “Sé flexible como el bambú que se dobla pero no se parte”.
  • Acepta que es imposible planificarlo todo, y que será necesario ajustar la ruta a medida que avances: Trabaja en tu habilidad para improvisar, porque la vida siempre te arrojará cosas nuevas, y un plan demasiado rígido en los detalles sólo se volverá inservible apenas ocurra el más mínimo cambio.
  • Mantente en movimiento: Si permaneces avanzando, el trabajo mismo irá llenando los detalles de ese plan. En cambio, si no actúas, no importa cuán elaborado sea tu plan, son sólo líneas sobre un papel. No existe tal cosa como el plan perfecto; el mejor plan es el que te permite ponerte en acción lo antes posible.

 

Fuente: Barrapunto

chelder86 nos cuenta: «Hay muchos artículos escritos sobre Lean por y para gente que ha estudiado empresariales, donde son muy populares, pero no he encontrado ningún artículo introductorio para informáticos. Si tú también tienes intención de desarrollar cualquier cosa y tratar de ganar algo con ello, te recomiendo encarecidamente que le eches un vistazo a los siguientes enlaces. Ahí va: Introducción a Running Lean y Lean Startup: ¿son mejor que las Metodologías Ágiles? »

Fuente: Desde Linux

Muchos seguramente conocerán diversos programas para el modelado UML en Linux, entre los más conocidos se encuentran Umbrello (KDE), Dia (GNOME) o ArgoUML. Sin embargo, hoy les presento una alternativa a esos programas, llamada: UMLet.

Modelado UML en Linux

UMLet, como su nombre indica es una herramienta para la creación de Diagramas UML. Está basada en Java y es distribuida bajo la licencia GPL3.

Umlet

Los Diagramas UML soportados son:

Umlet: Diagramas

UMLet tiene una interfaz gráfica muy simple y utiliza un lenguaje de marcado para la creación y edición de los elementos UML, lo cual permite una ventaja para el Modelado avanzado.

Por ejemplo para cambiar el color de un elemento UML, dando clic elemento y editar en el área de Propiedades:

bg = cyan
Use Case 1

El resultado sería el siguiente:

Umlet3

Otra característica de UMLet es la gran cantidad de formatos que soporta para la exportación de sus diagramas.

Sugerimos leer el artículo original completo

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