Fuente: info SIU
El software libre, un río tranquilo e imparable. Conferencia de Marco Ciurcina
Gabriela Romero, integrante equipo SIU
El martes 27 de mayo InfoSIU asistió a la conferencia brindada por el abogado italiano Marco Ciurcina bajo el nombre: “Software Libre: un río tranquilo e imparable que promete desarrollo sustentable. La visión estratégica y la experiencia real de Italia y la Comunidad Europea en la materia”. El evento fue auspiciado por la Asociación Civil Software Libre Argentina (SoLAr) y Jóvenes Empresarios de la Federación Económica de Buenos Aires (FEBA).
El Dr. Marco Ciurcina es un abogado con gran experiencia en leyes contractuales así como en legislación de información de tecnología, copyright, patentes y marcas. Ha trabajado en casos referentes a la informática (firma digital, pagos vía Internet y los problemas legales que surgen de la adopción del sistema electrónico “negocio- a-negocio” y “negocio-al-consumidor”, licencias de programas -incluyendo licencias de programas libres y de código abierto). Además es docente de “Leyes y Ética de la Comunicación” en el Politécnico de Torino.
El Dr. Marco Ciurcina comenzó su charla con una provocadora declaración “podría decirse que el software es como el sexo, porque cada uno lo usa como prefiere -dijo ante las miradas sorprendidas de la concurrencia-, algunos lo usan para ganar dinero y otros solo por placer o para perpetuar la especie”, afirmó riendo. Con una clara dicción en español, continuó con una síntesis sobre los orígenes del movimiento del software libre (SL) y advirtió que existe una idea generalizada de pensar al software como algo naturalmente privado; pero sostuvo que en realidad no es así puesto que recién en 1976 Estados Unidos sancionó la primera ley de copyright “y el SL es muy anterior, su origen se encuentra en las comunidades universitarias de aquel país”, agregó.
Siguiendo la línea cronológica de su presentación, en 1991 los derechos de autor comenzaron a aplicarse al software y esto provocó un cambio de paradigma: a partir de entonces se prohibió copiar, distribuir o modificar software. Por esos tiempos la OMC (Organización Mundial del Comercio) sancionó una regla que funcionaba por defecto, es decir que si el software no especificaba nada quedaba habilitada la opción de todos los derechos reservados.
Hasta ese entonces el software circulaba libremente por las comunidades académicas, definidas como espacios donde se comparte el conocimiento como forma de potenciar su crecimiento. En ese contexto, Richard Stallman, que provenía del ámbito académico y se encontraba trabajando en el MIT, se propuso enfrentar el nuevo paradigma y en 1989 creó la licencia GNU-GPL con las cuatro libertades que lo definen (software libre es aquel sobre el que se tiene derecho a: 1°) usarlo, 2°) inspeccionarlo, 3°) distribuirlo, 4°) modificarlo y distribuir las modificaciones.
A casi 20 años del primer pronunciamiento de las cuatro libertades de SL, Marco Ciurcina cree que “ahora nos encontramos con cientos de miles de personas en el mundo trabajan en este modelo de desarrollo” y vuelve nuevamente sobre el carácter ético del SL: “el software como el resto de las cosas con las que nos enfrentamos en esta civilización, requiere de los usuarios una responsabilidad ética”. En el caso del SL, Ciurcina lo llama una ecología digital.
En cuanto a la situación en la Unión Europea, Ciurcina cuenta que se ha adoptado una fuerte toma de posición a fin de lograr la interoperabilidad de las administraciones públicas de la región a partir de la incorporación de herramientas de software libre. Entre estos avances se destaca la publicación de una licencia EUPL (European Union Public License) disponible en todos los idiomas de la Unión y compatible con la GPL.
El doctor Ciurcina ha sido recientemente elegido presidente de la ASSOLI (Associazione per il software libero) que a la fecha reúne en Italia a unos 209 Lugs (Linux users groups), más de 5640 socios y alrededor de 17.600 simpatizantes registrados. Siguiendo con los avances del SL en su país Ciurcina señaló que a partir del 2003 todas las reparticiones de la Administración Pública están legalmente obligadas a presentar, ante cualquier compra de software, un análisis comparativo que comprenda todas las alternativas posibles. Sin embargo, esta ley de compras no venía siendo muy respetada por lo que la ASSOLI intervino con la presentación de un amparo legal. Esto provocó la anulación de una licitación directa de licencias Microsoft realizada por el Ministerio de Trabajo italiano por más de 4.5 millones de euros, en la cual se había omitido el reglamentario análisis comparativo. Este fallo es recordado como una de las grandes victorias de la ASSOLI.
Ciurcina cree que más allá de una orientación política de derecha o de izquierda el SL es algo que compete a toda la sociedad y que resulta una inteligencia política poder tomar conciencia del tema. “Aquí puede haber una oportunidad que no debemos desaprovechar”, dijo, y se refirió entonces al caso de Bolzano, provincia situada al norte de Italia, en la frontera con Alemania. Se trata de una zona con bilingüismo en donde el sistema escolar de lengua italiana fue migrado completamente a SL. “Esto puede resultarles muy interesante porque fue ideado por un ingeniero argentino, Antonio Russo, que desde hace algunos unos años vive en Italia y su logro ha permitido llevar el costo de licencias de software de € 269.000 al año a un costo de manutención anual de solo € 27.000. ¡Ojalá tuviéramos más Antonios Russo en Italia!”, al escuchar su exclamación, el auditorio mostró su aprobación con cierta orgullosa efusividad.
Según Ciurcina, la adopción de SL está produciendo cambios en las economías regionales ya que el dinero utilizado para pagar las licencias internacionales se convierte en dinero para el pago de servicios informáticos de las empresas locales. De forma simultánea se observa el crecimiento en la conciencia de la administración pública sobre el fenómeno del software libre.
Continuando su argumentación sobre el aspecto ético del SL, Marco Ciurcina lanzó otra polémica frase: “La Constitución es lo que nos dimos cuando estábamos sobrios para que fuera útil en los momentos en los que estamos ebrios.” Y la fundamentó haciendo referencia a uno de los argumentos que sostiene Hypatia, una asociación de la que él forma parte y que busca establecer relaciones entre el concepto de licenciar software y los valores de derechos humanos presentes en la Constitución. Desde esta perspectiva aseguró que “si la ética es el fundamento del SL, como en la Constitución, la Declaración Universal de los Derechos del Hombre es el instrumento jurídico que fundamenta los valores de nuestra sociedad, el software libre debería también estar allí como uno de ellos”.
Sobre este precepto construyó una recomendación que refleja el ideal de la Constitución italiana, y también el de la Argentina. En este sentido enumeró los tres pilares de la Declaración: Libertad (de manifestación del pensamiento): un programador que licencia bajo SL lo hace en uso de su libertad de pensamiento. Libertad (de iniciativa económica): el modelo de negocio que se construye a partir del software propietario está basado en la venta de licencias. Este copyright de licencias es un monopolio legal que el Derecho le da al propietario de esa licencia. Por el contrario, el software libre construye negocios no monopólicos, basados en servicios la instalación, el mantenimiento, y la personalización que por definición no pueden crear situaciones de monopolio o situaciones de mercados dominantes. Asimismo, representa una Libertad de acceso a la cultura como patrimonio de un pueblo. Igualdad: Cada mejora aumenta el nivel de informatización de todos y contribuye a una potencial disminución la brecha digital. Finalmente propicia la Fraternidad ya que fomenta la cooperación entre las personas.
Más allá de su particular forma de argumentar y del clima distendido de la conferencia, los dichos de Ciurcina dieron cuenta de la amplitud y complejidad del debate que propone el software libre. En este sentido sus palabras finales hicieron referencia a la neutralidad tecnológica, cada vez más requerida en las administraciones públicas, ya que deben buscar “lo que le cueste menos.” El doctor Marco Ciurcina está convencido de que están dadas las condiciones para profundizar este concepto por cuanto propone que la adopción de SL no sea una decisión neutral sino política y consecuente con los valores de cada Constitución.
Notas relacionadas:
SIU-Toba: primer software del Estado de libre uso [InfoSIU #23]
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