Fuente: Sergio Montoro en La Pastilla Roja

He descubierto algo bastante viejo, aunque no por ello menos interesante (al menos para mi) se trata del concepto de organizaciones caórdicas (caos+orden) término acuñado por Dee Hock, fundador y ex-CEO de VISA.

VISA puede considerarse una organización totalmente excepcional. Ha conseguido coordinar nada menos que a 22.000 bancos en todo el mundo que emiten tarjetas de crédito.

He aquí los principios de Hock para dichas organizaciones:

• El poder y las competencias deben estar distribuidas en la mayor medida posibles. Ninguna función que pueda ser desempeñada por una unidad periférica debe ser desempeñada por una parte central de la organización. Ningún poder debe ser conferido a una división mayor que pueda ser ejercido razonablemente por un departamento más pequeño.

• El sistema debe auto-organizarse. Todos los participantes deben tener el derecho de organizar un auto-gobierno en cualquier momento, por cualquier circunstancia y a cualquier escala, con derechos irrevocables de participación de dicho auto-gobierno en entidades de nivel superior.

• El gobierno debe ser distribuido. Ningún individuo, institución o combinaciónd e ambos debe dominar las deliberaciones ni controlar las decisiones a ningún nivel.

• Debe combinarse cooperación y competición. Todas las partes deben ser libres de competir de forma única e independiente, pero asimismo estar unidas de forma que sean sensibles a las necesidades de otras partes, dejando a un lado el interés propio y cooperando cuando ello sea necesario para el bien del conjunto.

• Debe ser infinitamente maleable y al mismo tiempo extremadamente duradera. Debe ser capaz de auto-generar constantes cambios de forma y funciones, sin sacrificar su propósito esencial, su naturaleza ni sus principios.

• Su propiedad debe ser cooperativa y equitativa. Todas las partes afectadas deben ser elegibles para participar en funciones de gobierno y administración.

Vale la pena comparar estos principios con los de los bancos a los que VISA presta servicio (al menos los españoles) controlados jeráquica y burocráticamente hasta la médula y donde los directores de sucursal son meros ordenanzas de los departamentos centrales de riesgos y sus programas informatizados.

Ya me había topado antes con el concepto de organizaciones fractales, donde una parte de la organización realiza funciones similares, aunque no idénticas a otra. El problema de dichas organizaciones suele ser el caos. La mitad de la empresa no sabe lo que está haciendo la otra mitad, se trabaja y re-trabaja independientemente en lo mismo en un montón de sitios (en el caso del software esto puede ser fatal a la hora de integrar finalmente varias piezas de un producto).

Microsoft inventó ya hace mucho años una técnica llamada synchronize and stabilize basada en frecuentes hitos de sincronización y estabilización entre componentes independientes para poder desarrollarlos en paralelo pero manteniendo la compatibilidad entre ellos.

Yo creo que la clave está en la palabra auto-organización. Si consigues establecer una serie de directrices para que el sistema se regule él sólo (algo así como una solución tamponada a pH fijo) entonces tienes la clave para que pueda funcionar en modo caórdico.