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Leo el título de la noticia: “Larry Page dará más autoridad a los programadores que a los subgerentes”. Como suele suceder en el periodismo, el desarrollo de esta noticia no explica su título, y nos hace sospechar que una vez más quien informa no comprende de qué se trata. Aparentemente, nos dice que la estructura jeráquica de la empresa se invertirá. Naturalmente, no es esa la interpretación correcta. No se trata de dar más autoridad en general a los programadores, sino de delegarles en particular las decisiones tecnológicas por ser las personas que más saben. También quiere decir que los decisores y coordinadores deben tener en cuenta sus opiniones y para ello deben escucharles. Esto mismo lo ha planteado Martin Fowler en La Nueva Metodologia. Desde los inicios de la informática observamos que los supervisores no saben más que los programadores, de manera que la práctica niega un postulado taylorista surgido del trabajo manual. La causa de esta “anomalía” es que la programación no es trabajo manual. En consecuencia, hay que buscar fórmulas alternativas al taylorismo y las estructuras jerárquicas para crear conocimiento en las organizaciones, y ese es precisamente el tema sobre el que trata esta noticia.

Fuente: DiarioTi

Larry Page dará más autoridad a los programadores que a los subgerentes

¿Cual es el golpe de timón que se dispone a dar Larry Page, el visionario co-fundador y nuevo presidente ejecutivo de Google?

Diario Ti: Muchas cosas han pasado desde que Larry Page y Sergey fundaran Google en septiembre de 1998. El buscador minimalista se convirtió en un éxito gigantesco y, desde entonces, Google pasó a controlar el mercado de la publicidad online. Posteriormente ha lanzado un sinnúmero de productos de software y servicios, y comprado, entre otros, sitios como YouTube. En el último año ha despegado además la participación de Google en el mercado de la telefonía móvil con el sistema operativo Android, aparte de esperarse el próximo lanzamiento de Chrome OS.

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Google ya es una empresa de primer nivel mundial, y no un proyecto que desafiaría a gigantes establecidos como Microsoft. Una de las consecuencias de lo anterior es que Google enfrenta una actitud más crítica de parte de las autoridades y de la industria informática, que lo que fue el caso en sus inicios.

La mayoría de los análisis sobre la gestión de Eric Schmidt coinciden en que tenía grandes capacidades y conocimientos en los ámbitos de organización, gerencia y la industria de las TI, pero que nunca fue un visionario creativo al estilo de Page y Brin.

Ahora que Page ha recuperado el control de una empresa que bajo la gestión de Schmidt alcanzó la prosperidad económica, no sorprende que tenga planes de dar mayor autoridad a las mentes creativas de la empresa. Según información extraoficial, en los primeros días al frente de Google, Page está dando a los programadores, y no a los subgerentes, la autoridad para tomar decisiones. Esto coincide con declaraciones hechas anteriormente por Page en el sentido que, bajo su gestión, Google recuperaría su espíritu de emprendedores de garage.

Lo anterior es propicio para los usuarios, que en el último par de años han visto las dificultades de la empresa para posicionarse, por ejemplo, en el ámbito de los servicios sociales. El proyecto Google Wave fue un total fracaso a cuya versión inicial Google debió renunciar.

Los intentos de Google por buscar un nuevo espacio con su servicio +1 podrían ser tardíos en un mercado dominado totalmente dominado por Facebook. La situación podría complicarse aún más para Google en caso de concretarse los planes, no oficiales aún, de Facebook para entrar en el mercado de las búsquedas. En este contexto, causa expectación los resultados que puedan tener las iniciativas de Page, y si estas cristalizarán en nuevos productos y servicios de gran creatividad y popularidad.

Por cierto, en 2008 el portavoz de Google reveló un pacto secreto entre Larry Page, Sergey Brin y Eric Schmidt, donde se comprometen a trabajar juntos por un mínimo de 20 años.