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Fuente: página/12

Un teléfono funcionando desde un navegador puede revolucionar la telefonía móvil y romper con uno de los riesgos más grandes de la cultura virtual: el de la dependencia tecnológica. Cada navegador (browser) para pasear por Internet viene con una idea de mundo. No es sólo esa ventana que se abre para ingresar a la web, sino la relación que dos mil millones de usuarios tienen con lo que hay detrás. Si el objetivo de Internet Explorer era convertirse en estándar para la venta de licencias de Microsoft Windows y Google-Chrome convive de manera fascinante con el entorno de aplicaciones que ellos han creado, Firefox es una especie de aire fresco. Firefox, el programa más conocido de la Fundación Mozilla, es usado por 500 millones de personas y apuesta por el software libre como método productivo.

El concepto de web abierta, de un espacio colaborativo, pareciera ser un tanto abstracto pero tiene más sentido cuando se compara cómo funcionan los teléfonos inteligentes. En la web, cada lugar tiene una dirección, los espacios se pueden compartir y se puede participar de la construcción no sólo de contenido sino también de aplicaciones. En el mundo móvil, Apple y Google plantean pasar de ser prosumidores a apenas consumidores. Por eso la propuesta que la presidenta (o alma mater) de la Fundación Mozilla, Mitchell Baker, viene a presentar en Argentina es tan sorprendente en su funcionalidad como en la decisión de hacerlo en Argentina y Brasil. “La web debe permanecer abierta”, dice Baker en una larga conversación con Página/12, sentada y abrigada en un cómodo sillón de un complejo céntrico de Buenos Aires. Mozilla organiza un encuentro regional para su comunidad durante cuatro días aquí, de la que participa también el flamante CEO Gary Kovacs y Chris Hofmann, otro gran referente. En estos días, Mozilla anunció que pondrá a disposición dentro de unos meses –junto a Telefónica– el primer teléfono administrado íntegramente desde algo parecido a un navegador, y que su lanzamiento mundial será en Brasil y luego en Argentina.

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