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Fuente: bitelia

Trabajar como freelance es una de las decisiones más acertadas que he tomado en mi vida, recuerdo que en algún momento sentí temor al no saber si funcionaría o no, pero finalmente evalué mis opciones, me llené de valor, renuncié a la empresa para la que trabajaba y comencé por mi cuenta. Reconozco que al principio no fue nada fácil, pero luego de un tiempo y algunos sacrificios el riesgo valió la pena.

Ser freelance, al contrario de lo que muchos piensan, no es simple. Requiere de mucho esfuerzo y disciplina, sin importar el área en la que prestes tus servicios. Trabajar de manera independiente trae consigo tantos beneficios como responsabilidades y la mayoría de las veces demanda mucho más tiempo y entrega que el trabajo de oficina del que se pretende huir. Con esto quiero decir que si estás considerando trabajar de manera independiente por el simple hecho de no tener que cumplir un horario y porque estás cansado de tu jefe, estás viendo en la dirección equivocada.

Admito que para mi lo de los horarios fue un factor determinante, pero no porque me molestara pasar 10 o más horas todos los días en la oficina, sino más bien porque chocaba con mis horas de clase en la universidad. Otro factor, quizá el de mayor peso, fue darme cuenta que podía ganar más dinero haciendo el mismo trabajo desde la comodidad de mi casa, aún trabajando menos horas al día. Pero más allá de esto hay un mayor número de razones para considerar trabajar como freelance.

  • Tener un empleo seguro: Algunos pensarán que estoy equivocado, pero realmente trabajar de manera independiente es uno de los empleos más seguros que puede haber. Si trabajas para una compañía dependes directamente de ella y depender de alguien más siempre es un problema. Como dicen por allí: nadie es imprescindible, en cualquier momento y por cualquier circunstancia tu compañía puede decidir “dejarte ir” sin ofrecer mayores explicaciones. En cambio, si trabajas de forma independiente eres tú quien decide tener o no tener trabajo, todo depende de ti mismo.
  • Fuentes de trabajo ilimitadas: Gracias a Internet es posible ubicar trabajo freelance en cualquier parte, siempre habrá alguien necesitando de tus servicios. El secreto está en ser persistente y saber donde buscar, el tiempo y la constancia te ayudarán a encontrar el camino correcto. Usa tu trabajo como referencia, hazlo bien y entrega siempre lo mejor de ti. Aprovecha las redes sociales para promocionarte, arma un bonito portafolio en línea para que todos puedan ver tu lo bueno que eres en lo que haces. Los clientes comenzarán a llegar.
  • Más oportunidades: En la actualidad, muchas empresas prefieren contratar trabajadores independientes y, de hecho, están buscando constantemente a los mejores de este sector para ofrecerles proyectos con contratos jugosos y muy interesantes. Ser freelance significa estar abierto a estas y muchas otras opciones. Una vez más, muestra tu trabajo y déjate descubrir.
  • Mayor libertad: Al trabajar de forma independiente tienes la oportunidad de establecer tus propios horarios de trabajo para aprovechar al máximo las horas del día en las que eres más productivo. También te ofrece la posibilidad de combinar tranquilamente tu trabajo con otras actividades. Puedes disfrutar de mayor tiempo libre para estudiar y reforzar tus conocimientos, recrearte o compartir más tiempo de calidad con la familia y los amigos.
  • Independencia económica: No estoy seguro de que este sea el termino correcto, pero con esto quiero decir que al trabajar como freelance estás en capacidad de establecer cuanto dinero ganas, sabes que tienes la oportunidad de ganar más en la misma medida en que te esfuerzas. Una mayor dedicación al trabajo se traduce en mayores ingresos y en la posibilidad de alcanzar ciertas metas de manera más rápida.
  • Mayor experiencia: Al ser freelance te expones a una gran variedad de clientes con requerimientos distintos. Tienes la oportunidad de ganar más experiencia participando en proyectos de todo tipo, proyectos que como empleado de una compañía no podrías alcanzar.

Si estas razones no te parecen suficientes, pero tienes intenciones serias de comenzar a trabajar de manera independiente, lo mejor que puedes hacer es comenzar a comprometerte poco a poco en pequeños proyectos freelance, compartiendo el tiempo con tu empleo actual o aprovechando las horas libres y los fines de semanas para ir acumulando alguna experiencia e ir descubriendo por tu propia cuenta las ventajas -y posibles desventajas- de esta forma de trabajo. Así también podrás ver cuales son tus limites y cuanto estás dispuesto a sacrificarte para llegar más allá.