Etiquetas

,

Fuente: La Nación (Ariel Torres)

Este es un fragmento del artículo:

Digo polémica porque el dichoso acceso directo a la tienda online Amazon.com en el Escritorio del nuevo Ubuntu ha causado un escándalo que bueno bueno. Me refiero a que ahora, en la barra de íconos de la izquierda, en Unity, te ofrece ir directo al sitio del minorista de libros, discos, electrónica y demás.

Bueno, esta inclusión sonó a herejía, parece. Como si -no sé- Canonical hubiera empezado a cobrar por Ubuntu o como si hubieran cerrado el código fuente, violando la sacrosanta GPL. O alguna tecnoblasfemia de ese tenor.

Empezaré por este asunto, pues, para despacharlo y dedicarnos luego a cosas importantes. A la izquierda del Escritorio de Ubuntu ( llamado Unity desde la versión 11.04 ) está la barra de íconos con accesos rápidos para aplicaciones y demás. Entre ellos apareció ahora, como convidado de piedra, el de Amazon.

Me llamó la atención, vamos, cómo no. Desde cuándo, Dios no lo permita, un proyecto de software libre se permite hacer negocios. Como si todo este esfuerzo de Ubuntu fuera gratis o algo. En suma, el espasmo me duró 8 segundos. Pero después, probando la máquina y surfeando la Web, descubrí que los cielos se estaban cayendo sobre Mark Shuttleworth -el fundador de Canonical- por haber permitido el ícono de Amazon y su correspondiente lente en el Dash. Estas reacciones airadas sí que me pasmaron.

Leí la respuesta de Shuttleworth sobre este asuntito, que encontré de lo más razonable. Además, respondió él mismo . Vayan a pedirle al CEO de Apple o de Microsoft que responda personalmente a las quejas de los usuarios. Consíganse una silla, de ser posible.

Artículo completo en La Nación