El Software Libre y la revolución tecnológica del siglo XXI

La revolución tecnológica del siglo XXI

El sociólogo y filósofo chileno Rafael Echeverría [1] nos dice que, con el modelo ordenar y controlar de las estructuras jerárquicas tradicionales, la gente rinde un 20% de su capacidad. Este modelo proviene del paradigma de la industria masiva, donde el trabajo manual ocupa un lugar central en la producción, que llegó a su máximo desarrollo en el siglo XX con la optimización de movimientos y tiempos desarrollada por Frederick Taylor, complementada por las líneas de producción impulsadas por Henry Ford.

Actualmente el trabajo manual persiste, pero es desplazado día a día por el trabajo “no manual”. Sin embargo, este avance en la esfera tecno-económica no es acompañado eficazmente por la esfera socio-institucional, de manera que se producen bienes intangibles bajo enfoques apropiados para la producción manual. Este desfasaje sería causa del bajo rendimiento de las personas respecto a sus capacidades que mencionamos al principio.

Incluso Peter Drucker formuló el problema de la productividad del trabajo “no manual”, pero no pudo encontrar su solución.

La actividad informática tiene un importante lugar en este proceso histórico, al punto tal que ciertos economistas señalan a la invención del microprocesador en 1975 como el momento en que emerge el paradigma del conocimiento que viene a reemplazar al paradigma industrial. Particularmente, el Software Libre tiene un carácter emblemático como actividad “no manual” por haber generado formas de trabajo innovadoras que se diferencian notoriamente de las tradicionales.

La Catedral y el Bazar

Revisemos brevemente la historia del Software Libre. La cultura hacker se canaliza en EEUU hacia la Free Software Foundation (FSF) desde su fundación en1985, y en 1989 esta organización publica la licencia GPL. En 1993 la comunidad Linux liderada por Linus Torvalds publica el kernel Linux. Luego en 1997 Eric Raymond publica “La Catedral y el Bazar” y en 1998 funda con Bruce Perens y otros la Open Source Initiative (OSI), abandonando la FSF.

Frases clave en “La Catedral y el Bazar”:

En realidad, considero que la genialidad de Linus no radica en la construcción mismo del kernel de Linux, sino en la invención del modelo de desarrollo de Linux.”

Linux vino a trastocar buena parte de lo que pensaba que sabía.”

Si estoy en lo cierto, le servirán para comprender mejor qué es lo que hace a la comunidad linuxera tan buena fuente de software; y le ayudarán a ser más productivo.“

Queda claro el interés del autor sobre cómo reproducir la calidad y productividad del proyecto Linux, observando el proceso social de producción en comunidad, que hace posible tales resultados y que sería una ingeniería de software que se hace cargo de su dimensión social. El descubrimiento del “modelo bazar” representa una ruptura con el “modelo catedral” que todos tenían en mente en esa época (incluso en la FSF).

Conocimiento Libre

Lo interesante de esta perspectiva es que nos permite conectar al Software Libre, a través de esa dimensión social, con otros fenómenos innovadores cuyas  comunidades no necesariamente producen software, pero comparten espacios sociales análogos bajo valores similares. Precisamente a ese conjunto de características genéricas que son parte del Software Libre, pero que tienen un espacio de aplicación mucho más amplio, lo llamamos Conocimiento Libre. De hecho, ya hace años que esta expresión es usada como metáfora. Con este posicionamiento, aportamos sentido al movimiento del Software Libre, y lo conectamos como emergente del paradigma del conocimiento y parte de la presente revolución tecnológica. Es más, el Software Libre podría representar un indicio hacia la solución del problema de la productividad del trabajo “no manual” formulado por Peter Drucker.

Tomando posición

No podemos aprovechar esta potencialidad del Software Libre si nos apropiamos de la interpretación de la FSF, ya ésta no se enfoca en asuntos que tengan relación con el problema de la productividad del trabajo “no manual”.

En cambio la OSI, al interpretar el espíritu de La Catedral y el Bazar, se apropia de las 4 libertades de la licencia GPL pero logra ir más allá y vincular al Software Libre con la presente revolución tecnológica.

Concluimos que al adoptar esta interpretación, nos estamos haciendo cargo de la centralidad del proceso con respecto producto que aquél hace posible, y así abrimos nuevas posibilidades. Para mantener coherencia, proponemos esta definición:

Software Libre es aquel proceso social que ocurre en comunidades bajo la ética de compartir y colaborar en mutuo respeto, cuyo objetivo es la producción de software distribuido bajo licencias libres.

[1] Echeverría pertenece a un grupo de pensadores chilenos llamado “Escuela de Santiago”, junto a Humberto Maturana, Francisco Varela y Fernando Flores.

Autor: Ricardo Pluss
Última revisión: 13/04/2011

1 pensamiento sobre “El Software Libre y la revolución tecnológica del siglo XXI”

  1. renrics dijo:

    No leí “La Catedral y el Bazar”.
    Sí recuerdo, de las charlas de Stallman, su mención a la colaboración en los orígenes del lanzamiento del movimiento del SL (ver http://www.gnu.org/gnu/initial-announcement.html).
    Pero repasando lo que fue pasando en el mundo del SL en los últimos años, mi impresión es que se trata de un problema de actitud.
    Qué es lo que se puede decir objetivamente del SL? (dejo de lado los aspectos éticos y filosóficos). Que, por la forma en que es construido (esto es, colaborativamente), es de mejor calidad que el software desarrollado en otros ambientes productivos.
    ¿Y cual es el problema de actitud del sector “Stallmaniano” del movimiento de SL? Que pretende que principios (como las 4 libertades) sinteticen la esencia del SL. ¿Como se llega de la enunciación de libertades a la colaboración?
    La colaboración es una actitud social. La enunciación de libertades es una actitud individual(ista).
    Y me animo a conjeturar que uno de los problemas que llevó a este “desvío” es el problema que tiene el inglés con la equivalencia libre=gratis. Y con eso Stallman se fue de mambo con las explicaciones acerca de la libertad. Y se olvidó(¿?) de sintetizar la colaboración.
    Y los del “código abierto” (entre los cuales hay algunos a los que les interesa el lucro pero no la libertad) se avivaron de las bondades productivas de la colaboración. Y de las cuestiones éticas que se ocupen los giles…
    Y para terminar, una visión acerca de otra pata del SL, la gratuidad. Si bien se aclara que “libre no es gratis” (nuevamente, para mí, por este problema del inglés) creo que NADA es gratis y la gratuidad del SL es peor que un error, es la puerta a su muerte. Porque reducir la recompensa económica (léase: la supervivencia del desarrollador) a tareas de consultoría o adaptaciones requeridas sobre desarrollos libres es un chiste. ¿Qué somos los adherentes al SL, aristócratas?
    La salida pasa por las organizaciones (públicas, comunitarias, o bajo algún esquema de cooperación grupal, pero nunca “privatizadoras”) que realmente fomentan la colaboración (no la apropiación de trabajo gratuito de individuos o comunidades) y que necesariamente están basadas en algún modelo de rentabilidad social. Y que tienen ingresos transparentes, incluyendo los pagos de los usuarios satisfechos!
    Si aceptamos que el conocimiento libre se asimile al gratuito, estamos fritos.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 104 seguidores